
Las medidas anunciadas por la presidenta Claudia Sheinbaum para reducir las tarifas de acceso a la zona arqueológica de Tulum, Quintana Roo, y garantizar el libre acceso a las playas representan un paso positivo para recuperar la actividad turística.
Sin embargo, sus efectos no serán inmediatos y podrían tardar hasta un año en reflejarse en el número de visitantes, consideró José Enrique Vidal Dzul Tuyub, secretario general del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Secretaría de Cultura.
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El dirigente explicó que la industria turística opera con una planeación anticipada, por lo que las agencias de viajes ya comercializaron paquetes y recorridos para los próximos meses.
En consecuencia, la reducción de tarifas y las modificaciones al acceso difícilmente cambiarán el comportamiento del mercado en el corto plazo.
“Para poder retornar el turismo de nueva cuenta tenemos que esperar un año, porque las agencias ya prevendieron sus paquetes. La recuperación no será inmediata, aunque reconocemos que la decisión de la presidenta va en la dirección correcta”, afirmó.
BAJARÁN TARIFAS
Durante la conferencia matutina realizada este viernes en Quintana Roo, Claudia Sheinbaum anunció que el costo de acceso para visitantes nacionales al Parque del Jaguar y la zona arqueológica de Tulum será de 80 pesos, similar al que existía en 2018 y 2019, mientras que los turistas extranjeros pagarán 265 pesos.
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Además, los domingos continuará el acceso gratuito para los mexicanos y se garantizará el libre acceso a las playas.
La jefa del Ejecutivo federal también informó que se modificará el acceso principal al sitio arqueológico mediante la eliminación del muro que limitaba la visibilidad y la construcción de un arco de estilo maya.
Asimismo, en el acceso sur se habilitará un estacionamiento ecológico para facilitar la llegada de visitantes.
HAY RESPONSABLES
Para Vidal Dzul, las medidas responden a un problema que comenzó con la entrada en operación del Parque del Jaguar en 2024, cuando el cobro adicional y el nuevo esquema de ingreso elevaron los costos para los visitantes y generaron largas filas en el Centro de Atención a Visitantes.
El dirigente recordó que el sindicato advirtió desde entonces que el nuevo modelo terminaría con afectaciones en la afluencia turística, situación que hoy se refleja en las estadísticas del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH).
Señaló que, además de reducir las tarifas, será necesario simplificar el acceso a la zona arqueológica.
Adelantó que el sindicato propondrá al INAH que la venta de boletos vuelva a concentrarse en una sola taquilla administrada por el Instituto, al considerar que mantener dos sistemas de cobro continúa con la generación de demoras y afecta la experiencia de los turistas.
Finalmente, reconoció la decisión de la presidenta de abrir el acceso a las playas y abaratar el ingreso al sitio arqueológico, aunque insistió en que la recuperación del turismo dependerá también de una mayor promoción del destino y de corregir las decisiones que provocaron la caída de visitantes durante los últimos dos años


