
Los líderes iraníes se están peleando entre sí casi tanto como luchan contra Occidente, y algunos políticos de alto rango se esfuerzan por salvar las conversaciones con Estados Unidos mientras el poderoso Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica se involucra en la guerra reanudada, según informaron fuentes regionales.
Con el Líder Supremo Mojtaba Khamenei fuera de la vista pública, no queda nadie que obligue a las facciones rivales a volver a la normalidad, lo que significa que el futuro del conflicto podría decidirse ahora por una lucha de poder en Teherán, y no por Washington.


