Después de siete años de conflicto legal, Antonio Manrique Mac se encuentra un paso más cerca de recuperar 37 hectáreas de su propiedad en Akumal, Quintana Roo, luego de que un juez vinculó a proceso a José María Rejón de la Guerra, a quien señala por el presunto despojo del terreno.
El caso ha ganado relevancia por el tamaño del predio y por su ubicación en una de las zonas turísticas más codiciadas del estado. De acuerdo con los datos expuestos en el expediente, la superficie tiene un valor estimado de entre 2 y 5 millones de dólares, además de contar con tres cenotes y cavernas, elementos que aumentan su atractivo para actividades de ecoturismo o para un eventual proyecto inmobiliario.
Un proceso que sigue abierto
La vinculación a proceso no implica una sentencia ni determina responsabilidad penal definitiva. Sin embargo, sí representa un avance dentro de la ruta judicial que sigue el propietario para intentar recuperar el terreno, del que asegura haber sido despojado hace aproximadamente siete años.
Desde 2019, Manrique Mac ha sostenido la búsqueda de restitución de su patrimonio por la vía legal. Según su versión, el conflicto se originó en la pérdida de la posesión del predio, ubicado en una zona donde el crecimiento urbano y turístico ha elevado el valor de la tierra.
Señalamientos sobre más implicados
Además del caso contra Rejón de la Guerra, el propietario ha planteado la posible participación de otras personas en los hechos que denuncia. Entre ellas menciona a servidores públicos y particulares presuntamente vinculados con trámites y actos relacionados con la propiedad.
También ha señalado posibles irregularidades en actuaciones de fiscales y en la intervención de personas asociadas con notarías públicas. No obstante, estos puntos deberán ser investigados por las autoridades y acreditados conforme avance el procedimiento.
Impacto de un conflicto de tierras en zona turística
El litigio vuelve a poner sobre la mesa los conflictos por despojo de terrenos en Quintana Roo, especialmente en áreas donde la presión inmobiliaria y turística incrementa el valor de los predios. En Akumal, la combinación de ubicación estratégica y características naturales ha convertido este caso en uno de los más observados dentro del ámbito local.
Para Manrique Mac, el objetivo sigue siendo recuperar la posesión de las 37 hectáreas y cerrar una disputa que ha marcado su patrimonio durante años. Por ahora, el proceso penal continúa y será la investigación la que determine los siguientes pasos en torno al caso.
Conclusión
El caso de Akumal refleja cómo los conflictos por la propiedad en zonas de alto valor turístico pueden extenderse durante años. Mientras avanza la investigación, Antonio Manrique Mac mantiene la expectativa de recuperar su terreno por la vía legal.


