El cielo de Playa Sol, en Puerto Morelos, se convirtió en escenario de color, convivencia y actividad física con la primera edición del Festival de Papalotes “Vamos a Volar, Vida Marina”, una jornada pensada para reunir a familias, visitantes y autoridades en torno al entretenimiento y el cuidado del entorno natural.
El evento fue encabezado por la presidenta municipal Blanca Merari Tziu Muñoz, quien participó en la premiación de los concursos y destacó el valor de este tipo de actividades para generar espacios de encuentro comunitario. La iniciativa buscó, además de promover la recreación, reforzar la cultura de respeto hacia las playas, el arrecife y la vida marina del municipio.
Creatividad con materiales reciclados
Uno de los momentos centrales fue el concurso de papalotes, en el que participaron personas de distintas edades con diseños inspirados en especies marinas. La convocatoria pidió a los asistentes utilizar materiales reciclados, una medida que dio al certamen un enfoque ambiental sin restarle atractivo visual ni creatividad.
La evaluación tomó en cuenta la originalidad, el diseño y la capacidad de vuelo de cada propuesta. El primer lugar correspondió a Gabriel Iván Ceballos Crespo, con el papalote “Pulpo Rojo”, premiado con mil 500 pesos. En segundo sitio quedó Alexis Paat, con “Mantarraya Negra”, quien recibió 750 pesos. El tercer lugar fue para Jesús Eduardo Canul Crespo, autor de “Pulpo Morado”, con un premio de 500 pesos.
Rally deportivo para convivir en familia
La jornada también incluyó un rally recreativo y deportivo con pruebas como natación, carrera de costales y ejercicios con cuerda. Las dinámicas estuvieron orientadas a fortalecer el trabajo en equipo y la participación familiar, en un ambiente de competencia amistosa.
En esta actividad, la familia Pérez obtuvo el primer lugar y un premio de 2 mil pesos. La familia Hernández quedó en segundo sitio con mil 500 pesos, mientras que la familia Reyes ocupó el tercer puesto y recibió mil pesos.
Además de los concursos, el festival ofreció sesiones de zumba, actividades recreativas y una exhibición de papagayos gigantes, elementos que reforzaron el carácter festivo de la jornada y atrajeron a visitantes y residentes.
Turismo familiar y respeto por el entorno
La secretaria de Turismo Sustentable, Karina Vázquez Díaz, señaló que el objetivo es ampliar las experiencias turísticas de Puerto Morelos con opciones familiares y responsables. También hizo un llamado a cuidar las playas y el arrecife, así como a respetar las áreas naturales.
Durante el evento, incluso pudo observarse una zona de anidación de tortugas marinas, un recordatorio de la importancia de preservar los ecosistemas costeros. Para las autoridades, la combinación de deporte, recreación y educación ambiental puede convertirse en una fórmula útil para fortalecer la identidad turística del destino.
Con esta primera edición, Puerto Morelos suma una actividad que, según el planteamiento municipal, busca consolidarse como tradición y al mismo tiempo aportar al movimiento económico local mediante la llegada de familias y turistas a comercios y servicios de la zona.
Conclusión
El primer Festival de Papalotes dejó en Playa Sol una combinación de recreación, participación familiar y mensaje ambiental. Con el impulso de las autoridades municipales, Puerto Morelos abre la posibilidad de convertir esta actividad en un atractivo recurrente para residentes y visitantes.


