Hoteles de Cancún y Puerto Morelos impulsan un proyecto de restauración de dunas costeras con especies nativas, en respuesta a la erosión de las playas y al impacto del sargazo en la franja litoral. La estrategia, que ya opera en tres complejos turísticos, busca fortalecer los arenales mediante la reproducción de vegetación propia de estos ecosistemas y el aprovechamiento de material vegetal que llega de manera natural a la costa.
De acuerdo con la información difundida por los responsables del proyecto, la iniciativa contempla alrededor de 15 especies de plantas, entre ellas verdolaga, romero y lirio de mar, elegidas por su capacidad para fijar arena y favorecer la recuperación de la duna. El plan avanza de forma gradual porque no siempre es sencillo conseguir ejemplares de duna costera en el mercado, por lo que algunos hoteles decidieron instalar viveros internos para asegurar el suministro necesario.
Viveros, agua tratada y especies reguladas
La bióloga Vanesa Peña, gerente ambiental de Original Group, explicó que parte del esfuerzo se basa en reproducir plantas nativas en sitio y en utilizar agua tratada para el riego. Para ello se destinaron 800 mil pesos, inversión que permitió poner en marcha un vivero y un sistema de irrigación enfocado en la conservación de la vegetación local.
El proyecto también incorpora una práctica poco común: no retirar por completo el pasto marino que arriba a las playas. Una parte se coloca en las áreas de duna, donde ayuda a reducir la erosión y, al descomponerse, contribuye a la acumulación de arena. Según la lógica de conservación del programa, ese material puede convertirse en un apoyo para estabilizar el terreno y favorecer la regeneración natural.
Cuando se requieren plantas reguladas, los hoteles recurren a viveros autorizados con UMA, mientras evitan el uso de flora protegida. La intención es mantener el trabajo de restauración dentro de los márgenes permitidos y, al mismo tiempo, ampliar la disponibilidad de especies adecuadas para el ambiente costero.
Un frente común para conservar la costa
El plan comprende dos kilómetros de duna costera distribuidos en los hoteles Temptation Cancún Resort, Desire Riviera Maya y Pearl. Aunque la meta es clara, no hay una fecha límite para concluir la recuperación, ya que el ritmo depende de la reproducción natural de las plantas y de las condiciones del entorno.
La estrategia, además, busca crecer mediante la colaboración entre empresas del sector. Los impulsores han compartido experiencias con Palace Company, Mayakoba e Iberostar para explorar la creación de un vivero comunitario de mayor escala, capaz de garantizar un suministro más constante de plantas para Cancún y otras zonas.
Más que una intervención aislada, la propuesta apunta a reemplazar progresivamente especies ornamentales usadas en jardines de playa por vegetación propia de las dunas. Con ello, los hoteles buscan consolidar una forma de conservación basada en la regeneración de los ecosistemas costeros y en la participación conjunta de distintos complejos turísticos.
En una región donde la presión sobre la franja de arena es constante, la restauración de dunas aparece como una respuesta práctica para proteger el litoral. El éxito del proyecto dependerá de la continuidad de los viveros, la cooperación entre hoteles y la capacidad de mantener vivas las especies que sostienen este frágil ecosistema.
Conclusión
La recuperación de dunas en Cancún y Puerto Morelos combina viveros, especies nativas y manejo de material orgánico para enfrentar la erosión. Aunque el avance es gradual, el proyecto muestra una vía de conservación costera con participación del sector hotelero.


