El centro de Cancún podría sumar en los próximos meses una nueva apuesta para reactivar su vida comercial y turística: un corredor cultural cubano con música, baile, arte y gastronomía. La propuesta forma parte de una estrategia impulsada por el Proyecto Distrito Cancún para dar más dinamismo a esta zona de la ciudad y aprovechar la presencia de una comunidad migrante con actividades económicas ya instaladas.
De acuerdo con la información difundida por la iniciativa, el plan busca convertir expresiones culturales asociadas con Cuba en un atractivo adicional para residentes y turistas, al tiempo que fortalece el consumo en negocios del primer cuadro. La idea no se limita a una sola calle o punto, sino que contempla varios espacios del centro donde ya existe movimiento comercial.
Las zonas contempladas por la propuesta
Según el Proyecto Distrito Cancún, el corredor podría abarcar tramos de la avenida Yaxchilán, la avenida Uxmal, la Supermanzana 23 y la zona fundacional. La intención es conectar estos puntos con una oferta cultural y gastronómica que haga más visible la actividad económica del área.
Carlos del Castillo, director de la Unidad de Gestión Administrativa del proyecto, explicó que la viabilidad de esta iniciativa dependerá de que comerciantes, empresarios y habitantes de la zona se sumen a su desarrollo. Es decir, no se trata de una intervención cerrada, sino de una propuesta que requiere colaboración local para avanzar.
Oferta cultural y actividad económica
El planteamiento considera la participación de músicos, bailarines y artistas originarios de Cuba, con la expectativa de ampliar la agenda cultural disponible en el centro de Cancún. Al mismo tiempo, se busca que esa oferta ayude a atraer personas a los establecimientos de la zona y a reforzar la actividad económica.
Entre los objetivos también está generar un ambiente de convivencia entre distintas nacionalidades, en una ciudad marcada por la migración y la actividad turística. En ese sentido, la propuesta no solo apunta a la reactivación comercial, sino también a la integración social.
Un intento por frenar la xenofobia
El proyecto además plantea una dimensión social: combatir discursos de xenofobia hacia personas migrantes mediante actividades culturales que promuevan el respeto y la integración. La apuesta es que la visibilidad de la comunidad cubana en el centro contribuya a normalizar su presencia y a fortalecer el tejido social en una zona estratégica de la ciudad.
Del Castillo reconoció que todavía no existe un censo que permita saber cuántos negocios pertenecen a propietarios cubanos. Sin embargo, indicó que ya hay avances en la avenida Yaxchilán, especialmente en el tramo entre el restaurante La Parrilla y el bar La Cova.
En esa franja, el proyecto ha promovido más de 14 establecimientos con el objetivo de aumentar su visibilidad y atraer consumidores. También se han organizado actividades gastronómicas y culturales, entre ellas la Fiesta del Taco, pensada para convocar público y mostrar la oferta existente.
Como referencia, los impulsores del corredor mencionan experiencias de otras ciudades, como Miami, donde la cultura cubana forma parte de la oferta turística y comercial. En Cancún, la iniciativa se presenta como una vía para diversificar las opciones del centro y sumar un nuevo atractivo para quienes buscan alternativas fuera de las zonas tradicionales del destino.
Conclusión
La propuesta del corredor cultural cubano se perfila como una estrategia de reactivación para el centro de Cancún, con un enfoque que combina turismo, comercio e integración social, aunque su avance dependerá de la participación de los actores locales.


