
La desaparición del abogado y activista ambiental Samuel Cardona Garza, de 34 años, ha encendido las alarmas no solo en Nuevo León, sino en todo el país. A casi dos semanas de su último avistamiento en Monterrey, la angustia de su familia, compañeros y amigos crece día con día. Ante la falta de respuestas contundentes por parte de las autoridades locales, la solidaridad ha cruzado las fronteras estatales e institucionales.
La preocupación por Sam ha resonado con fuerza en el ámbito nacional. A través de sus redes sociales oficiales, Greenpeace México se sumó a la exigencia de su localización, confirmando que Samuel es parte de su equipo de voluntades. “Nos preocupa profundamente su desaparición y queremos que regrese pronto a casa. ¡Te queremos de regreso, Sam!”, expresó la organización en un emotivo mensaje, destacando el cariño y el respeto que se ha ganado dentro de sus filas.


