La Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat) rechazó el proyecto Incaribe, un desarrollo habitacional de 387 viviendas previsto sobre el camino Punta Sam-Cancún, en el municipio de Benito Juárez. El expediente aparece en el listado de resolutivos de la dependencia con fecha del 22 de octubre de 2026.
De acuerdo con la información del trámite, el complejo contemplaba una inversión estimada de 250 millones de pesos y la ocupación de un predio de 19 mil 633.82 metros cuadrados. La propuesta incluía tres torres de nueve niveles, estacionamientos subterráneos y diversas áreas comunes para residentes, además de un muelle de madera de 50 metros de longitud.
El alcance del desarrollo
El proyecto fue promovido por Liverte Desarrollos, S.A.P.I. de C.V. y estaba planteado en el lote 49-02, manzana 36, supermanzana 86, en Cancún. Según la documentación, las torres A, B y C albergarían 387 departamentos, mientras que las amenidades incluirían albercas, terrazas, restaurante, gimnasio, cafetería, áreas de juegos, espacios de trabajo y vestidores.
La obra estaba pensada en tres etapas: primero, la preparación del terreno; después, la construcción de los edificios; y al final, la edificación de un muelle rústico de madera frente a la propiedad del condominio. La estructura proyectada tendría 50 metros de largo por dos de ancho, con una superficie total de 100 metros cuadrados.
Vegetación y fauna bajo observación
Uno de los elementos centrales en la evaluación ambiental fue la presencia de especies protegidas. En el Sistema Ambiental Regional se identificaron seis especies incluidas en la NOM-059-SEMARNAT-2010: iguana negra, hocó colorado, charrán mínimo, loro frente blanca, perico pecho sucio y vireo manglero.
Sin embargo, dentro del predio donde se pretendía construir únicamente se registró la presencia de la iguana negra, catalogada como amenazada. El estudio también reportó vegetación secundaria arbórea de matorral costero y la presencia de especies exóticas, entre ellas Terminalia catappa, conocida como almendro tropical.
El promovente planteó un Programa de Rescate, Reubicación y Ahuyentamiento de Flora y Fauna, además de un Programa de Monitoreo y Conservación de Mangle y uno de Vigilancia Ambiental. Esas medidas formaban parte de la propuesta presentada ante la autoridad y no implican por sí mismas que hayan sido ejecutadas.
Cambio de uso de suelo en casi ocho mil metros cuadrados
La propuesta también solicitaba un cambio de uso de suelo en terrenos forestales sobre una superficie de 7 mil 995 metros cuadrados, equivalente a 0.7995 hectáreas y a aproximadamente 40.7% del total del predio. Esa extensión corresponde a la zona de vegetación que sería intervenida para desarrollar el conjunto habitacional.
El expediente fue ingresado el 23 de septiembre de 2024 bajo la modalidad de trámite unificado B. Con la resolución registrada por Semarnat, el proyecto quedó frenado en la instancia ambiental federal.
El caso se suma a otras resoluciones recientes de la dependencia sobre desarrollos en Quintana Roo, una entidad donde los proyectos inmobiliarios sobre áreas con cobertura vegetal o cercanas a ecosistemas sensibles han enfrentado un escrutinio cada vez mayor.


