Con el inicio del mes de junio entra en vigor la temporada de veda para la caza del venado cola blanca, una medida que se extiende hasta noviembre y tiene como principal objetivo proteger a esta especie durante su periodo de reproducción y crianza.

Expertos en vida silvestre señalan que, con la llegada de las primeras lluvias, comienza también el nacimiento de numerosas especies en la región, entre ellas el venado cola blanca. Este periodo es especialmente delicado, ya que muchas hembras se encuentran preñadas y dan a luz entre los meses de junio y julio. La veda permite que las crías tengan tiempo de crecer y fortalecerse sin el riesgo de ser víctimas de la caza.
“Es muy importante respetar este periodo. Cazar durante la veda pone en riesgo la reproducción del venado y el equilibrio del ecosistema. La cacería puede ser una práctica regulada que incluso contribuya a la conservación, pero debe hacerse de manera responsable, nunca furtiva”, explicaron autoridades ambientales.
Durante la temporada de veda, queda estrictamente prohibida la caza de venados, tanto machos como hembras, así como de sus crías. Las personas que infrinjan esta normativa pueden enfrentarse a sanciones legales que van desde multas económicas hasta la suspensión de licencias de caza e incluso arresto en casos graves.

La Secretaría de Medio Ambiente hizo un llamado a la ciudadanía y a los cazadores a respetar este periodo, recordando que la conservación de las especies es una tarea compartida y esencial para mantener la salud del ecosistema local.
“La veda no es una restricción arbitraria, sino una acción necesaria para asegurar la continuidad de las especies que habitan nuestros bosques y selvas. No seas un cazador furtivo. Respeta la vida silvestre”, subrayaron en su comunicado.


