11 de Marzo de 2024.- SalomΓ³n Araujo DΓaz, taxista de 61 aΓ±os de edad, 24 de ellos al servicio del sindicato βAndrΓ©s Quintana Rooβ, iniciΓ³ una huelga de hambre frente al Palacio Municipal de esta ciudad para exigirle a su gremio la indemnizaciΓ³n que le corresponde por invalidez.
El inconforme indicΓ³ en entrevista que, desde el 2005, cuando VΓctor Viveros DΓaz era secretario general del sindicato, le diagnosticaron una enfermedad renal originada por las largas jornadas de trabajo, por lo dejo de trabajar por un tiempo y le concedieron una prΓ³rroga para el pago de sus cuotas sindicales.
Sin embargo, en el 2008, el sindicato lo dio de baja definitiva y desconociΓ³ su expediente iniciado por invalidez, argumentando que no cumplΓa con los documentos que acreditaran su ausencia, por lo que tuvo que presentar nuevamente toda su documentaciΓ³n para ser reintegrado.

Pese a su grave estado de salud, regresΓ³ a trabajar y continΓΊo pagando sus cuotas sindicales, incluso, indicΓ³ que el lΓder de los taxistas en este entonces, Manuel PΓ©rez βManoloβ, le sugiriΓ³ que dejara de trabajar y que se buscara otra fuente de sustento, βnada mΓ‘s asΓ³ de palabra, querΓa que yo perdiera el tiempo que tengo trabajandoβ.
βEso no es de ahorita, ya es maΓ±a que quieren extorsionar al operador y si se pueden quedarse con el dinero y no darte nada, lo hacenβ, expresΓ³ el taxista.
El taxista inconforme precisΓ³ que ya recurriΓ³ a Junta local de ConciliaciΓ³n y Arbitraje, donde le dijeron que no podΓan hacer nada, a pesar de que cuenta con un documento que avala que ya no puede trabajar, posteriormente recurriΓ³ a la ProcuradurΓa Federal de la Defensa del Trabajo (Profedet), donde obtuvo la misma respuesta, debido a que es un tema sindical.
βEs intocable (el sindicato), eso quiere decirβ, reprochΓ³ el quejoso, quien ya ha tenido que recurrir anteriormente a diversas manifestaciones para exponer su caso.



