
Las mujeres cocinan los ingredientes y los hombres hacen el hoyo en la tierra para elaborar el alimento tradicional del Día de Muertos en la península, el pib.
También conocido como mucbipollo, es un tamal tradicional de la gastronomía yucateca, elaborado con masa de maíz y relleno de carne, que se envuelve en hojas de plátano y se cocina en un horno bajo tierra.
Su preparación forma parte del Janal Pixán, celebración maya dedicada a recordar a los difuntos, durante la cual las familias acostumbran colocarlo en sus altares como ofrenda.

En Yokzonot-Hu, comisaría del municipio de Yaxcabá, la familia Chan Uicab pone en práctica lo que don Pastor, el abuelo, y su mamá les transmitieron desde la infancia, y a quienes este año dedican la actividad.
Cada paso para elaborar los pibes es especial. Representa la forma particular en la que las comunidades del interior del estado mantienen arraigada la manera en la que cocinan el pib y honran a sus seres queridos fallecidos.
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Una tradición que pasa de generación en generación
De generación en generación mantienen la costumbre de cosechar los ingredientes y criar a los animales en el patio de su casa.
Con el conocimiento ancestral, colocan cada pieza bajo tierra, entre leña, hojas de plátano y piedras, durante un par de horas hasta que alcancen la cocción ideal.

Entonces, los hombres desentierran el alimento para que posteriormente sea colocado en el altar y en su mesa.
Ahora, con el recuerdo de sus maestros de vida y de tradición, juntos en familia disfrutan del emblemático platillo.


