El día de ayer, dos importantes manifestaciones se registraron en Cancún, reflejando la creciente insatisfacción de los ciudadanos con las autoridades locales y judiciales.
Exigen pagos justos en el Palacio Municipal
Por la mañana, alrededor de las 11:00 a.m., un grupo de vecinos y representantes de organizaciones sociales como Resistencia Civil Pacífica Nacional y El Barzón se congregaron en la explanada del Palacio Municipal para exigir un trato justo respecto al impuesto predial. Los manifestantes pidieron que se les dieran facilidades de pago sin los excesivos recargos y multas que se les imponen.
David Cruz Cedillo, uno de los representantes de Resistencia Civil Pacífica Nacional (RCPN), explicó que la protesta no era para pedir descuentos o condonaciones, sino simplemente para que los cobros fueran justos y conforme a la ley. Los manifestantes marcharon desde la estación de bomberos hasta la entrada principal del Palacio Municipal, donde una comisión fue recibida por miembros de la Secretaría General del Ayuntamiento. Tras un diálogo, se acordó que se eliminarían los recargos y se otorgarían facilidades de pago, permitiendo que los deudores pudieran liquidar su adeudo en plazos de hasta cinco años.
Huelga de hambre en el Poder Judicial
Más tarde, a las 2:00 p.m., otra protesta se registró en las instalaciones del Poder Judicial del Estado, donde Victoria Emilia Jimena Ramos Taboada declaró que su padre, Emiliano “N”, quien se encuentra en prisión en Playa del Carmen desde hace seis meses, había iniciado una huelga de hambre en protesta contra el proceso legal que se le sigue.
En una carta leída por su hija, Emiliano “N” acusó que los tribunales actúan bajo consigna del magistrado presidente Heyden Cebada, al señalar que sus denuncias fueron legalmente desestimadas mientras que los procesos en su contra avanzan con una rapidez inusual. Además, exigió su derecho a llevar su proceso en libertad, alegando que cumple con todos los requisitos legales para ello.
Ramos Taboada también se refirió a la situación que atraviesa su familia, donde otras personas cercanas a ella, como su madre, abuela y tías paternas, enfrentan acusaciones de violencia política de género y violencia familiar. Esta serie de conflictos familiares y judiciales ha provocado que Ramos Taboada se declare “huérfana política”, al considerar que tanto su padre como su familia han sido víctimas de una injusticia sistemática.
Ambas protestas reflejan una creciente demanda de justicia social y equidad en Cancún, donde ciudadanos exigen ser escuchados por las autoridades y una mayor transparencia en los procesos judiciales. Se espera que estos movimientos continúen ganando fuerza y visibilidad en los próximos días, a medida que más personas se suman a la causa.


