
A partir del 1 de enero de 2027, las condiciones laborales en México tendrán uno de sus primeros cambios derivados de la reforma para establecer una jornada máxima de 40 horas semanales. Sin embargo, el ajuste no será inmediato: el próximo año el límite será de 46 horas por semana.
La reducción continuará de manera gradual. En 2028 serán 44 horas, en 2029 bajará a 42 y finalmente, en 2030, se llegará a las 40 horas semanales. El decreto establece que esta transición no podrá utilizarse para disminuir sueldos, salarios o prestaciones.


