
Hamás exigió que Washington presionara a Israel para que se retirara de la Franja de Gaza, una “emboscada estratégica” que se produce incluso cuando el primer ministro Benjamin Netanyahu ya ha insistido en que el Estado judío nunca aceptaría tal acuerdo a menos que los terroristas se desarmen primero.
En la segunda fase del acuerdo negociado por el presidente Trump, los terroristas palestinos dentro de la Franja de Gaza entregarían sus armas, mientras que las Fuerzas de Defensa de Israel se retirarían simultáneamente del territorio y un gobierno tecnocrático asumiría el poder.


