
Cinco años después de que los talibanes recuperaran el control de Afganistán, 2,4 millones de niñas siguen sin poder asistir a la escuela secundaria, lo que ha borrado décadas de progreso y ha dejado a una generación de mujeres jóvenes sin acceso a las aulas.
Afganistán es ahora el único país del mundo que prohíbe formalmente que las niñas y las mujeres reciban educación más allá del nivel primario, según la UNESCO, que hizo un nuevo llamamiento el martes para la restauración “inmediata e incondicional” de su derecho a la educación.


